
El Domingo pasado fue lleno con muchas personas diferentes y oportunidades para ministrar. Casi diario, hago una oración a mí Dios semejante a la oración de Jabes de I Crónicas 4:10. Parte de esa oración es una petición para que Dios ensancha o engrandezca el territorio mío. El territorio es una representación del ministerio que uno tiene en la vida. Yo me siento como si Dios está dándome mí petición.
Tuve la oportunidad el domingo pasado de predicar 5 veces en dos lenguas diferentes y en dos lugares diferentes. Comencé a las 8:30 de la mañana con una escuela dominical para adultos en inglés en lo cual hablé acerca de las claves para no preocupar en la vida. A las 9:45 enseñe otra clase de escuela dominical para adultos en inglés tocante la voluntad de Dios para nuestras vidas. Luego a las 11:00 de la mañana prediqué a nuestra gente hablante de español para el servicio principal en la Iglesia Bautista Libertad. Prediqué acerca del sello del Espíritu Santo en nuestras vidas como creyentes y en el servicio tuvimos varios visitantes de la primera vez y dos personas fueron salvas para la gloria de Dios.
De ahí fui a La Iglesia Bautista La Gran Comisión en Henderson, un caminito de 30 minutos en carro. Había el servicio de ordenación para nuestro hermano, ya pastor, Elvys Flores. Me preguntaron a mí y a varios otros pastores si pudríamos estar y dar algunas palabras de animación a Elvys y a la iglesia. Era un honor mío estar en aquel servicio especial y traer una palabra acerca de donde siempre debe estar el enfoco de un pastor en el ministerio.
Por fin regresé a la Iglesia Bautista Libertad para nuestro servicio de español de las 6:00 de la tarde. Prediqué del pasaje de Juan 19 cuando crucificaron al Señor para nuestros pecados. Con el fin del servicio, tuvimos una recepción para los miembros nuevos a nuestra iglesia en la casa de nuestro Pastor David Teis. Habían tres familias nuevas del ministerio de español que estuvieron, y la noche fue muy bien.
Brissa y yo llegamos a la casa a las 11:30 de la noche después de haber corrido todo el día y aunque éramos cansados, el señor me recordó de la oración que diario Le hago; que Él engrandezca mi ministerio para Él.